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La sra de la limpieza, relato de un joven inexperto y la señora que ...

La sra de la limpieza




Desde hace varios años, los miércoles viene a hacer el aseo una señora de unos 30 años, que no voy a decir que es guapa pero siempre se me había antojado y hoy (miércoles) en la mañana estando los dos en la cocineta de la oficina, se le cayo algo y al agacharse a recogerlo con toda intención me recargué en sus nalgas y ella solo se enderezó un poco deteniéndose del fregadero, yo seguía pegado a sus nalgas y empecé a sobarlas, inmediatamente le desfajé la blusa y empecé a acariciar su espalda, le desabroché el brasier y me di a las tarea de acariciar unos senos muy ricos, no muy grandes pero firmes y con unos pezones durísimos, para entonces ella ya se movía rítmicamente para sentir en sus nalgas mi verga que ya pedía a gritos salir, así aguantamos un rato, hasta que la levanté y voltee para chupar sus pezones, ¡ riquísimos ! como es chaparrita, pude hincarme sin dejar de chuparlos, aprovechando para bajarle el pantalón y el calzón al mismo tiempo, afortunadamente olía a limpio, a jabón, eso si que animó a seguirle, le metí un dedo en su rajita, y entre las chupadas a sus pezones, que evidentemente le dolían de lo duros que estaban, y la dedeada se vino abundantemente en mi mano, en ese momento me levanté, me baje los pantalones y tomándola suavemente de la cabeza la guíe hasta mi verga, ella entendió y se hinco para empezar a mamármela, no se si antes lo había hecho porque no sabía bien que hacer, yo fui diciéndole que solo con los labios y chupara como si fuera una paleta, el caso es que después de mis indicaciones fue mejorando hasta que se puso verdaderamente como loca, con un mete-saca riquísimo, ¡ se me andaba asfixiando! Yo no quería venirme pero ella no quería parar hasta que se los dejé ir todos, ahí si no supo que hacer, y se los tragó sin querer, pero no paró siguió limpiándome con la lengua y sus labios y siguió para abajo primero con mis huevos y luego me di la vuelta y me agaché (seguíamos con los pantalones en los tobillos) para que siguiera con los huevos y luego con unos ricos lengüetazos en mi culo así nos quedamos hasta que se cansó, la ayudé a levantarse, le volví a chupar un rato sus incríbles pezones, le dije quítate la ropa, yo hice lo mismo, nos fuimos al único sillón que tenemos en la oficina, nos sentamos a descansar un momento pero yo empecé a meterle un dedo en su rajita, ella me dijo que tenía mas de un año sin sexo (con razón), me hinqué delante de ella y le levanté las piernas para darle una buena chupada mientras le metía un dedo por el culo, solo decía no… no… no… pero se movía riquísimo, así estuve hasta que le metí dos dedos por el culo y dos por la panocha, ella estaba como ida, me levanté y me fui acomodando par dejarle mi verga cerca de la boca y demostró que estaba aprendiendo, de verdad se deleitaba mamando, cuando sentí que ya tenía una buena erección, le dije por donde la quieres ? ella se hincó en el sillón deteniéndose del respaldo y con un dedo me dijo por aquí señalando su panocha, se la metí de un jalón estaba mojadísima, por supuesto que yo lo estaba disfrutando, pero ella estaba en un verdadero trance, solo emitía unos gemidos que al parecer le daban pena y como que los ahogaba, nos recostamos en el sofá y seguimos un rato de misioneros hasta que estaba por venirme le dije ¿ te la meto por el culo ? y ella con la cara de gemido que tenia movió la cabeza diciendo que si, se volteó y le dije que me la chupara despacito mientras le metía un dedo y luego dos en el culo para prepararlo, cuando ya lo sentí menos apretado me subí al sillón para metérsela, pero en cuanto entró la punta ahí si pego un grito y se quitó diciendo “mejor te la mamo, acuéstate” yo muy obediente me acosté y cuando me la estaba mamando le dije que se me subiera para un 69, yo me puse un cojín el la cabeza para alcanzar bien, así estuvimos hasta que ella se vino 2 veces, entonces le pedí que me chupara de nuevo los huevos mientras con su mano me masturbaba, cuando sentí que me venía le dije chúpala, chúpala, eso hizo y me vine riquísimo, ella siguió chupando y acariciando por un buen rato mas, nos quedamos descansando un rato mientras ella no me dejaba de acariciar los huevos yo no soltaba sus pezones, ya iba a ser la hora en que iba a llegar alguien, nos vestimos y seguimos trabajando ella en lo suyo y yo en lo mío, ella terminó su trabajo y se fue sin despedirse. Espero que siga viniendo, no se si esto vuelva a pasar, ya les contaré....

Por Vic


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